Más de 400 estudiantes con autismo, Síndrome de Down y parálisis cerebral tuvieron la oportunidad de volar sin haber dejado tierra firme. El equipo de Delta en Perú creo un vuelo para simular la experiencia y dejar que los estudiantes pudieran probar lo que es el volar en un ambiente cómodo.

A. Sullivan

El evento del cual fue anfitrión el Centro Ann Sullivan para niños con habilidades diferentes en Lima, Perú, fue liderado por un grupo de ejecutivos y empleados de Delta quienes están comprometidos a trabajar en el parámetro global de Delta de diversidad e inclusión.

El vuelo simulado es parte de un entrenamiento annual en el Centro que se llevó a cabo en octubre, donde los empleados de Delta tuvieron la oportunidad de aprender de los estudiantes y de entender mejor sus necesidades. El entrenamiento incluyó actividades que permitieron a los participantes el ponerse en el lugar de los estudiantes a la vez que recibían guía de los instructores del Centro sobre como cuidar de estos futur

pilot
os pasajeros.

“Nosotros reconocemos que para poder enriquecer verdaderamente la experiencia de volar, debemos primero proveer a nuestra amplia base de clientes un personal entrenado y capaz de atender las necesidades de todo pasajero, incluyendo a aquellas personas con desordenes cognitivos y con impedimentos visuales y auditivos”, dijo Delia Ortega, gerente de ventas de Delta en Perú. “Este entrenamiento único en su clase y liderado por expertos, asegura que los empleados de Delta estén preparados para satisfacer las necesidades de nuestros clientes y para manejar situaciones en un ambiente inclusivo y diverso”.

Durante el vuelo simulado, los participantes hicieron su check-in, pasaron por el sistema de seguridad aeroportuaria, entraron a la sala de espera y finalmente hicieron su abordaje. También participaron en el evento voluntarios del equipo local de ventas, Servicios Abordo, Servicio a Clientes en Aeropuertos, Cargo y Catering.

 “El ser testigo de cómo compañías de gran escala como Delta trabajan continuamente para lograr proveer un ambiente de diversidad es algo que verdaderamente nos inspira, en particular cuando buscan lograr mejoras después de cada actividad en la que participan”, dijo Liliana Mayo, directora y fundadora del Centro Ann Sullivan. “Esta experiencia ayuda a los estudiantes a disfrutar de un vuelo en avión sin preocupaciones y así logran ser más independientes”.

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