Delta y Airbus colaborarán en la investigación líder en el sector para acelerar el desarrollo de un avión impulsado por hidrógeno y el ecosistema que requiere.

Delta y Airbus colaborarán en la investigación líder en el sector para acelerar el desarrollo de un avión impulsado por hidrógeno y el ecosistema que requiere.

La energía del hidrógeno tiene un gran potencial para acelerar los viajes aéreos hacia las emisiones Net Zero de carbono, un futuro que podría acelerarse gracias a un nuevo acuerdo entre Delta y Airbus. Como parte de su plan Flight to Net Zero SM para ampliar y avanzar en las tecnologías sostenibles, Delta ha firmado un Memorando de Entendimiento para convertirse en la primera aerolínea con sede en EE.UU. en colaborar con Airbus en la investigación y el desarrollo de aviones propulsados por hidrógeno y el ecosistema necesario para realizar la transición.

"Para impulsar el futuro de la aviación sostenible, necesitamos acelerar el desarrollo y la comercialización de tecnologías potencialmente disruptivas", expresó Pam Fletcher, directora ejecutiva de Sostenibilidad de Delta. "El combustible de hidrógeno es un concepto apasionante que tiene el potencial de redefinir el statu quo. Estos pasos tangibles sientan las bases para la próxima generación de la aviación".

En virtud del acuerdo, Delta aportará la experiencia de su personal para identificar las expectativas de la flota y la red, así como los requisitos operativos y de infraestructura necesarios para desarrollar aviones comerciales propulsados por combustible de hidrógeno. Las áreas de interés serán:

  • Concepto de avión: Exploración de la viabilidad técnica y económica de las aeronaves alimentadas con hidrógeno, identificando la vía de introducción en la flota y las operaciones de Delta, así como el rendimiento potencial de la aeronave en la flota de Delta. Esto incluye la identificación de retos como los límites de la autonomía de vuelo, el tiempo de reabastecimiento y la compatibilidad en los aeropuertos.
  • Ecosistema de la aviación: Evaluación de la infraestructura que se necesitará para desarrollar el hidrógeno verde, llevarlo a escala e implantarlo en los aeropuertos de todo el país, así como el análisis de la normativa y los costos, para identificar un camino claro para el progreso futuro.
  • Creación de coaliciones: Abogar por un futuro de descarbonización en la aviación, incluidas las vías para la producción de hidrógeno, con las principales partes interesadas del sector.

"Para la descarbonización en la aviación, necesitamos desarrollar piezas tecnológicas adecuadas y un ecosistema de hidrógeno dinámico", manifestó Julie Kitcher, vicepresidente ejecutiva de Comunicaciones y Asuntos Corporativos de Airbus. "A través de una estrecha colaboración con socios clave, como Delta, integraremos la experiencia y las necesidades específicas de nuestros clientes para garantizar que nuestros aviones de cero emisiones sean un elemento de cambio en el sector aeroespacial sostenible".

Este programa se basa en los esfuerzos en curso de Delta para alcanzar el Net Zero a través de coaliciones que pretenden dar vida al siguiente capítulo de la aviación. Alcanzar el Net Zero requiere un enfoque holístico para lograr la descarbonización y la colaboración en todos los rincones de la industria. El anuncio se basa en la reciente inversión de Delta, a través de sus planes de pensiones, en el fondo TPG Rise Climate, que se centra en apoyar soluciones climáticas a escala. Delta también se ha unido a la First Movers Coalition, una plataforma y asociación público-privada diseñada para acelerar y ampliar el desarrollo de tecnologías climáticas innovadoras.

Declaraciones prospectivas

Las declaraciones realizadas en este comunicado que no sean hechos históricos, incluidas las declaraciones relativas a nuestras estimaciones, expectativas, creencias, intenciones, proyecciones, objetivos, aspiraciones, compromisos o estrategias para el futuro, deben considerarse "declaraciones prospectivas" en virtud de la Ley de Valores de 1933, con sus modificaciones, la Ley de Intercambio de Valores de 1934, con sus modificaciones, y la Ley de Reforma de Litigios sobre Valores Privados de 1995. Dichas declaraciones no son garantías ni resultados prometidos y no deben interpretarse como tales. Todas las declaraciones prospectivas implican una serie de riesgos e incertidumbres que podrían hacer que los resultados reales difieran materialmente de las estimaciones, expectativas, creencias, intenciones, proyecciones, objetivos, aspiraciones, compromisos y estrategias reflejadas o sugeridas en las declaraciones prospectivas. Estos riesgos e incertidumbres incluyen, pero no se limitan a, los descritos en nuestros archivos con la Comisión de Valores y Bolsa, incluyendo nuestro Informe Anual en el Formulario 10-K para el año fiscal terminado el 31 de diciembre de 2021. Se debe tener cuidado de no confiar indebidamente en nuestras declaraciones prospectivas, que representan nuestras opiniones sólo a la fecha de este comunicado, y que no asumimos ninguna obligación de actualizar salvo en la medida en que lo exija la ley.

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